• LuisCarlos Rodríguez/ Portal The Éxodo

DÍA DE MUERTOS EN LA FRONTERA: SANTOS, FANTASMAS Y TRUMP


Luis Carlos Rodríguez González

Tijuana.- Los más de 3 mil 300 kilómetros de la frontera entre México y Estados Unidos son un gran cementerio que alberga miles de tumbas anónimas, historias y tragedias de mexicanos o centroamericanos que buscaban el “sueño americano” y que terminaron a unos metros del muro de metal, ahogados en un canal, atropellados en freeway o perdidos en el desierto. Es el Día de Muertos para los migrantes en la era de Donald Trump.

La frontera norte mexicana es tierra de nadie y de todos. Donde la religión, los santos, deidades, falsos ídolos d y hasta los fantasmas son venerados e invocados con tal de burlar, de esconderse, de encontrar un milagro, un amuleto contra la a la “Border Patrol” o de encontrar el atajo sin vigilancia o encontrarse con un “coyote” que no los engañe, los extorsione, los venda a los cárteles de la droga o los asesine.

“Llévelos para la suerte, así no los detiene la Border mi amigo”, ofrece un vendedor ambulante en la Garita Otay-San Isidro. Lo mismo vende estampas e imágenes de yeso de la Virgen de Guadalupe o de San Judas Tadeo, que de Malverde, de la Santa Muerte y del Santo de los Polleros.

Es la frontera de la legendaria “Tía Juana” sembrada de cruces que recuerdan a los migrantes que se quedaron en el camino y que por estos días son pintadas de cal o de colores morado y rosa, como un homenaje a quienes fueron abatidos por las balas de la Border Patrol o simplemente murieron ahogados o deshidratados en el desierto que separa a los dos países.

Aquí donde dicen los tijuanenses “inicia la patria”, en las Playas de Tijuana, con su gran barda metálica que separa dos realidades, dos países, a cientos de miles de familias. Aquí inicia el muro de Trump que nace en las aguas del mar y que recorre los 3 mil 326 kilómetros hasta llegar a Tamaulipas.

Aquí también se narran historias, leyendas, crónicas de aparecidos, de almas en pena, de santos y también de nuevas modas y creencias como la llamada Santa Muerte o Malverde.

Decenas de vendedores lo mismo cambian pesos por dólares, que te ofrecen una estampa de la Virgen de Guadalupe, San Toribio, el Santo de los Polleros, de Malverde, el llamado “Santo de los Narcos”, de Juan Soldado o de la “Santa Muerte”. Todo se vale en esta mezcla de creencias y religiones que pasan de lo espiritual a lo macabro, con tal de lograr cruzar hacia el sueño americano.

“Gracias Santo Toribio Romo por habernos hecho el milagro de encontrar el cuerpo de nuestra hija Maribel, de 18 años, que murió en el desierto el día 2 de junio de 2007. Con tu valiosa ayuda la encontramos tres días después y le dimos cristiana sepultura el 27 del mismo mes. Familia Gutiérrez Jiménez. Lagos de Moreno, Jalisco”.

Este es sólo uno de los cientos de retablos pintados al oleo donde los migrantes y sus familias narran los milagros del Padre Toribio Romo, conocido en Los Altos de Jalisco, pero también del otro lado del Rio Bravo como el “Santo Pollero”.

“A mí me ayudó a cruzar el Santo de los Polleros, San Toribio. Ahora ya estoy trabajando aquí en San Ysidro en una mall encargado de limpieza. Logré pasar la garita con unos papeles de un primo y no me