• Luis Carlos Rodríguez González

Matanza de migrantes en San Fernando: Ni Perdón ni Olvido


TAL CUALLuis Carlos Rodríguez González

Al cumplirse 8 años de la Matanza de Migrantes en San Fernando, Tamaulipas, donde al menos 72 centro y sudamericanos fueron asesinados por el crimen organizado en medio de la “guerra contra el narcotráfico” que emprendió Felipe Calderón y continua Enrique Peña Nieto, prevalece la impunidad, la corrupción en torno a las investigaciones, las omisiones y la apuesta del Estado mexicano hacia el olvido.

“Ni perdón, ni mucho menos olvido”, fue la frase que se escuchó y retumbó en la vieja finca del Huizachal, de ladrillo gris, abandonada, donde hace ocho años un grupo de sicarios martirizaron y asesinaron a uno por uno a mujeres, jóvenes, adultos, cuyo único pecado fue atreverse a cruzar por México, por Tamaulipas y caer en manos de criminales que los secuestraron y los querían obligar a convertirse en criminales y al negarse acabaron con sus sueños de llegar a Estados Unidos.

Con una gran cruz de madera negra, adornada con pequeñas cruces rojas, un grupo activistas y religiosos, como el padre Pedro Pantoja y Fray Tomás, se trasladaron el pasado 21 de agosto a esta tierra de nadie, del narco, donde la omisión o comisión de autoridades solaparon el peor crimen contra migrantes en el mundo en las últimas décadas.

Es tal la impunidad en México respecto a este tema que han pasado 8 años, dos del gobierno de Felipe Calderón y seis de Enrique Peña, que ni siquiera se ha identificado a todas las víctimas e incluso se han entregado restos humanos de otras personas a familiares de los migrantes asesinados. Hay 8 detenidos por la masacre de San Fernando, pero no hay un sentenciado. La reparación del daño es a cuenta gotas.

Con la agilidad que distingue a la justicia mexicana y al cumplirse sólo ocho años de este caso, hace unos días la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) inició el proceso de compensación para uno de los sobrevivientes y 47 familiares de las víctimas.

Con ello gobierno mexicano indemnizará a las 48 personas de nacionalidad ecuatoriana, quienes son los primeros en recibir estas compensaciones. Sin embargo, el caso involucró también a migrantes de Honduras, El Salvador, Guatemala y Brasil.