• Luis Carlos Rodríguez González/Portal The Exodo

ANTE LA FABRICA DE POBREZA EN MÉXICO Y AL SE ANALIZA “INGRESO BÁSICO CIUDADANO”


The Exodo

Los altos niveles de pobreza en América Latina y en especial en México han reabierto el debate de la necesidad de crear la figura del “Ingreso Básico Ciudadano” para equilibrar la desproporcional posesión de la riqueza y otorgar a millones de ciudadanos un apoyo que les permita alimentarse y vivir de forma digna en la región.

Hasta principios de 2017 la pobreza pasó de afectar a 168 millones de personas a 175 millones en Latinoamérica, señaló la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena, quien expuso que hay naciones que situaciones más graves como el caso de Venezuela y Haití.

En México de acuerdo al El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) En 12 años —entre 2008 y 2016—, la pobreza aumentó en 3.9 millones de personas. Con ello y hasta 2017 se contabilizaron a 53 millones 418 mil personas que viven en condiciones de pobreza.

Al respecto la Cepal, el Fondo Monetario Internacional e incluso en México en el Senado de la República, se analizan reformas para crear el llamado "Ingreso Básico Ciudadano" que sería un programa con carácter universal, único, equitativo, progresivo y obviamente blindado de un uso electoral.

Luis Sánchez Jiménez, senador del PRD, expuso en que el Ingreso Básico Ciudadano no es en forma alguna una política “filantrópica”, de privilegios o asistencial, sino que se constituye como un derecho humano que promueve la igualdad y la equidad en la distribución de la riqueza, al reconocer la aportación de todas las personas para generar la rentabilidad de la inversión productiva.

De acuerdo a la iniciativa el Ingreso Básico Ciudadano funciona como un Impuesto Sobre la Renta negativo, lo que significa que las personas que estén en situación de pobreza alimentaria, y que por tanto tienen un ingreso familiar inferior al básico ciudadano, deberán recibirlo cada mes, el cual sería equivalente a un Salario Mínimo del DF.

Sánchez Jiménez comentó que de acuerdo con datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), 42 por ciento del valor de la economía mexicana está concentrado en poco más de 200 mil inversionistas, lo que significa que 0.17 por ciento de la población posee casi la mitad de la riqueza nacional, de manera que el 99.83 por ciento está excluida.

Aseguró que como resultado de la desproporcional posesión de la riqueza que prevalece en nuestro país, es explicable que en 2012 México haya dejado de ser un receptor de capitales productivos para convertirse en un exportador neto de capital, “pues por primera vez en su historia, exportó más inversión extranjera directa de la que recibió”.

Ricardo Fuentes Nieva, Director Ejecutivo Oxfam México, indicó en un artículo para la Revista Forbes que “desde hace siglos hay una idea reverberando en las cabezas de pensadores sociales alrededor del mundo: la idea de una transferencia de efectivo sin condiciones. Algunos lo llaman Ingreso Universal Básico, otros Renta o Dividendo Ciudadano. Pero la idea subyacente es similar: a cada miembro de la sociedad, por este solo hecho, se le ofrece sin ninguna condición una cantidad de dinero necesaria para cubrir necesidades básicas.

El Center for Global Development, un grupo de investigación basado en Washington promovió la idea de transferir los recursos provenientes de la extracción del petróleo directamente a las ciudadanas, quienes después pagarían impuestos sobre esta transferencia y así identificarían cuántos recursos van a las arcas públicas y potencialmente se