• Luis Carlos Rodríguez González

EL NARCO CONTROLA TRAFICO DE MIGRANTES EN LA FRONTERA NORTE DE MEXICO

Melvin tiene ya dos meses y medio en Caborca, en espera de que los grupos de traficantes de indocumentados permitan el cruce hacia Estados Unidos. El hondureño, es nativo de un pueblo montañoso llamado “La Esperanza”. De ahí salió a principios de diciembre del 2017. Llegó a este municipio sonorense en la víspera del año nuevo.

Tiene 22 años y ya logró cruzar con vida todo México, a pesar de varias persecuciones de agentes migratorios, dos asaltos donde lo despojaron de 1,500 dólares que tenía para el viaje y casi un mes de aventones, subirse al tren a escondidas y mal comer.

En la fila hay más de 200 hondureños, salvadoreños, guatemaltecos y mexicanos. Todos esperan a en las vías del tren a la señora Laura Elena Ramírez Gálvez, quien con el apoyo de vecinos del lugar y de algunos migrantes que viven en Estados Unidos, les da diariamente de desayunar.

“Estamos aquí parados, ya sin dinero, desesperados y sólo comiendo con el favor y la bendición de doña Laura. No hay luz verde para cruzar para el otro lado. Hasta que los “coyotes” nos digan cuándo, por cuánto y por dónde. Los que traen dinero pueden pagar los 5 mil dólares que en promedio cobran por cruzar sin problemas. Los que no, como yo, esperamos que nos den chance aunque sea llevando una mochila cargada”, indica Melvin, quien se oculta en una sudadera con capucha del frio y del miedo.